NOMBRAMIENTOS DE FUERZAS ARMADAS

NOMBRAMIENTOS DE FUERZAS ARMADAS

La Libertad como Experiencia 
Por Raudel Ávila 

La designación de los nuevos titulares de la Secretaría de Defensa y Secretaría de Marina por el Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, ha despertado impresiones positivas en propios y extraños. Es de justicia reconocer que auténticos conocedores del tema como el prestigiado periodista Juan Ibarrola, vieron con buenos ojos el anuncio de los nombramientos del almirante José Rafael Ojeda Durán y el general Luis Crescencio Sandoval.

Más significativo aún, fueron bien vistos por los integrantes de las Fuerzas Armadas.

Es interesante considerar el momento de las designaciones. Mi amigo Fran Almazán me recuerda que se acostumbraba hacerlas después del 20 de noviembre, es decir, cuando tradicionalmente se comunican los ascensos en toda la estructura castrense. Me deja la impresión de que la prontitud de los nombramientos tuvo que ver con lo ocurrido hace unos días en la reciente crisis migratoria centroamericana y las presiones ejercidas por Estados Unidos contra México. ¿Por qué?

Recordemos que recientemente México fue sede de la Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas (CMDA). En términos de relaciones internacionales, el General Sandoval estudió varios cursos en el Colegio Interamericano de Defensa en Washington, D.C. y fungió como agregado militar adjunto en la Embajada de México en Estados Unidos. Es, consecuentemente, un militar con muy buenas relaciones en el ejército estadounidense, lo que anticiparía una etapa saludable de cooperación intensiva entre ambos ejércitos. Su nombramiento también rompe con la tradición de designar figuras castrenses residentes en la capital del país, así que contribuye a la sensibilización del alto mando en torno a las problemáticas del interior de la República.

No solamente eso, la juventud del general Sandoval refresca generacionalmente al Ejército y anticipa también la posibilidad de una modernización tecnológica dada la formación del futuro general secretario.

En lo referente al almirante José Rafael Ojeda Durán, se trata, como ya se ha dicho, del oficial de mayor antigüedad y prestigio en la Armada de México. Visto que actualmente es el inspector y contralor de la Marina, aportará su conocimiento administrativo y garantizará para el próximo sexenio un manejo escrupuloso de los recursos, tal como el que distinguió al almirante Vidal Soberón durante su gestión. Todo lo anterior supone una combinación audaz pero atractiva. Juventud y renovación en el Ejército, experiencia a toda prueba y prestigio consolidado en la Marina. Habrá de ser una mancuerna complementaria y enriquecedora para ambas instituciones.

En resumen, hay que reconocer lo que se hace bien. Si en otras áreas de la administración pública prevalece la incertidumbre respecto al nuevo gobierno, en lo tocante a las Fuerzas Armadas se respetó la costumbre institucional.

No hay duda de que soldados y marinos sabrán corresponder a esa confianza y respeto a sus tradiciones con lealtad incondicional.

 

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@avila_raudel

 

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