EL EZLN DE REGRESO - CADENA DE MANDO - RAUDEL ÀVILALa Otra Opinión 

EL EZLN DE REGRESO

La Libertad como Experiencia 
Por Raudel Ávila 

La sorpresiva (o no tanto) crítica y deslinde del EZLN respecto al proyecto del Tren Maya despertó la curiosidad de propios y extraños. Galeano, otrora conocido como el Subcomandante Marcos, y otras figuras del neozapatismo se oponen a la construcción de la obra de infraestructura más importante del nuevo sexenio.

En honor a la verdad, su oposición es más testimonial que real, pues no podrán hacer nada para evitar que el Presidente cumpla su voluntad.

No obstante, el simbolismo también es significativo. Lo que evidencia este distanciamiento con el Gobierno es, en primer lugar, que no todas las figuras asociadas con la izquierda mexicana apoyan a AMLO. Hay lugar para oponersele desde una posición progresista cuando menos en los medios de comunicación (ya que los partidos de oposición siguen siendo inexistentes), y hacerle ver a la población que muchas de sus políticas tienen poco o nada que ver con los grupos más desfavorecidos.

Por otra parte, es dable observar lo que ya habían advertido muchos juristas. La actual administración pasó por alto los mecanismos de consulta a los pueblos indígenas avalados por instancias internacionales y suscritos por el Estado Mexicano.

Podrán imponerles a las comunidades un proyecto sin consultarlas, pero la farsa del rito de la Madre Tierra no es equivalente al respeto a sus derechos. Las comunidades están conscientes que se violentaron sus derechos y se brincaron los procedimientos legales conocidos y practicados por ellos durante años.

En el caso de la Guardia Nacional, el Presidente ya invitó a los jóvenes a sumarse y está reclutando apoyos para una institución cuya existencia todavía no está aprobada ni mucho menos regulada por la legislación vigente. El Congreso no ha terminado la discusión sobre el asunto. ¿Volvemos a las épocas del Poder Legislativo levanta dedos, sin criterio independiente del Poder Ejecutivo? Algo similar ocurre con la construcción del tren maya. El Gobierno invita al diálogo a los pueblos indígenas cuando ya están dadas las instrucciones para empezar la obra. Entonces ¿para qué el diálogo si de todas formas se hará lo que el Presidente diga? Una simulación al más puro estilo de la vieja política mexicana.

Durante años, los seguidores del Presidente presumieron sus fotografías con el Subcomandante Marcos. Le aplaudieron en 1994 por su oposición al salinismo. Incluso lo apoyaron cuando llamó a derrocar al Gobierno e implantar una dictadura comunista en México. Lo consideraban un héroe y un revolucionario. Ahora lo descalifican por decirle la verdad al nuevo Gobierno. Ya se ve que no es lo mismo la comodidad de la oposición que la responsabilidad de gobernar. Con su aparición, el EZLN le dio un golpe simbólico muy fuerte al TLCAN el día de su entrada en vigor, ¿hará lo mismo con la autoproclamada Cuarta Transformación?

 

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@avila_raudel

 

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